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Hoy quiero hablarte sobre 5 cosas que posiblemente no sabrías sobre las etiquetas e información nutricional de los alimentos que compras y consumes. Lamentablemente estamos en una época en la que el marketing de alimentos es tan confuso y al mismo tiempo estamos rodeados de tanta información y personas (a veces no calificadas) que recomiendan consumir tantos productos, que nos vemos abrumados y terminamos comprando sin siquiera saber si realmente es tan saludable y bueno como nos lo están vendiendo. Por eso es que hoy te quiero compartir 5 cosas que debes saber antes de ir a hacer tus compras para que puedas tomar mejores decisiones. 

 

1. Lista de ingredientes: 

Todos los alimentos que conforman un producto, deben estar listados de mayor a menor cantidad (y peso) según su uso.  Los primeros tres ingredientes que aparezcan serán los de mayor prevalencia en ese producto. Si el producto que estás comprando contiene en esos primeros tres ingredientes: harina de trigo refinada (no entera), azúcar o cualquiera de sus diferentes derivados y/o grasas pro-inflamatoria (girasol, palma, soya o canola), aléjate cuanto antes de este producto ya que estos son los ingredientes más perjudiciales para tu salud.

 

2.  Porcentaje (%VD)  de valor diario:

Estos porcentajes están basados en una dieta de 2.000 cal, lo cual es muy general y no aplica para todos los grupos de personas. Así como un niño necesita menos calorías, un adulto atleta o mujer embarazada necesitará más que esa cantidad. Por lo tanto, no bases tu alimentación únicamente en estos porcentajes ya que puedes subestimar o sobrestimar las cantidades. 

 

3. No te fíes de la etiqueta cuando dice “alto” o “bajo” en un nutriente específico:

Por regla general todo lo que aporte 5% o menos, es bajo y todo lo que aporte 20% o más, es alto. Así que asegúrate de revisar el %VD para rectificar la información.

 

4. “Sin azúcar” no siempre significa libre de, o más natural:

No te confíes si un alimentas dice en su etiqueta que es “sin azúcar” o “libre de azúcar”, ya que muchas veces la industria de alimentos sustituye con ingredientes menos saludable como es el caso de los endulzases artificiales tipo poli-alcoholes (que generan tantos síntomas gastrointestinales y afectan directamente tu microbiota intestinal), o simplemente ese alimento contiene azúcar propia del alimento como es el caso de los lácteos (lactosa) o de las frutas (fructosa).

 

5. Alérgenos:

Si sufres de alergias o intolerancias a los alimentos comúnmente alérgenos como es el caso del gluten, soya, lácteos o nueces; debes saber que la industria de alimentos debe declarar si el alimento contiene estos ingredientes, incluso si tiene trazas (como es el caso de la avena y el gluten). Esta información la podrás encontrar al final de la lista de ingredientes y estará en negrilla. 

 

 

Si te gustó esta información y quieres aprender más sobre cómo elegir e interpretar de manera correcta la lista de ingredientes de un alimento, cómo planificar un plato saludable, cómo alimentarte según tu objetivo físico y mucho más; no dejes de hacer mi curso online “el ABC de la alimentación saludable”

 

Como habrás notado, el tener información clara y actualizada te ayudará a lograr tu meta saludable de una manera más sencilla. Ahora no tienes excusas, es momento de establecer tus metas y estructurar tu plan de acción para ir un paso más cerca de un estilo de vida saludable sostenible.

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